Las cartas del tarot y su significado son 78 piezas: 22 arcanos mayores y 56 menores repartidos en cuatro palos. Esta guía resume qué aporta cada una y cómo encajan entre sí, sin promesas adivinatorias, y te deja hacer una tirada de tarot online gratuita para verlas en contexto.

Cómo se organizan las cartas del tarot y su significado

Una baraja de tarot completa tiene 78 cartas y dos bloques muy distintos.

Los 22 arcanos mayores van numerados del 0 al 21 y tienen nombre propio: el Loco, la Torre, la Estrella. Hablan de etapas, procesos de fondo y actitudes. Los 56 arcanos menores se reparten en cuatro palos —copas, oros, espadas y bastos— con diez números (del as al diez) y cuatro figuras cada uno. Hablan del día a día: una conversación, un pago, una semana cargada.

Arcanos mayores Arcanos menores
Cuántas cartas 22 56
Cómo se identifican Número 0–21 y nombre Palo + número o figura
De qué hablan Etapas y patrones Situaciones concretas
Plazo típico Meses o años Días o semanas
Papel en la tirada Marcan el tema central Matizan y aterrizan

Antes de memorizar nada conviene saber dos cosas. La primera: el tarot aparece en el norte de Italia en el siglo XV como juego de cartas aristocrático; la numeración, los títulos esotéricos y buena parte de la simbología que hoy se da por antigua se fijaron mucho después, a partir del siglo XVIII. La segunda: no existe una única versión canónica. En el tarot de Marsella, la Justicia es el VIII y la Fuerza el XI; en el Rider-Waite y sus derivados están intercambiadas. No hay una correcta, hay dos tradiciones. Si usas una web o una app, comprueba cuál sigue antes de darle vueltas al número.

Los 22 arcanos mayores, resumidos

Van agrupados en tres bloques porque así se leen mejor: los primeros siete describen recursos personales, los siete siguientes pruebas y ajustes, y los últimos ocho, cierres de ciclo. Cada línea es la lectura de consenso, no un dogma.

Recursos y punto de partida (0–VI)

  • 0. El Loco. Empezar sin plan ni red. Mucha energía, cero experiencia.
  • I. El Mago. Tienes las herramientas y sabes usarlas. Iniciativa.
  • II. La Sacerdotisa. Lo que ya sabes y no te estás diciendo. Esperar y escuchar.
  • III. La Emperatriz. Lo que crece y hay que cuidar. Abundancia con trabajo detrás.
  • IV. El Emperador. Estructura, límites, reglas. Orden cuando falta; rigidez cuando sobra.
  • V. El Sumo Sacerdote. La norma heredada: familia, instituciones, “cómo se hacen las cosas”.
  • VI. Los Enamorados. Menos romance y más elección entre dos caminos con consecuencias.

Pruebas y ajustes (VII–XIV)

  • VII. El Carro. Avanzar con dirección. Útil mientras sepas hacia dónde.
  • VIII. La Justicia. Causa y efecto. Lo hecho tiene factura; lo que decidas ahora también.
  • IX. El Ermitaño. Retirarse para pensar, con un propósito.
  • X. La Rueda de la Fortuna. Lo que cambia sin tu permiso y no es culpa tuya.
  • XI. La Fuerza. Aguantar sin romper nada. Templanza con el propio carácter.
  • XII. El Colgado. Pausa forzosa y cambio de perspectiva.
  • XIII. La Muerte. Un final necesario. Casi nunca literal.
  • XIV. La Templanza. Dosificar y encontrar la medida.

Cierres de ciclo (XV–XXI)

  • XV. El Diablo. Dependencia: una relación, un trabajo, un hábito que te ata.
  • XVI. La Torre. Ruptura brusca de algo que ya estaba mal construido.
  • XVII. La Estrella. Calma después del golpe, sin promesa de resultado.
  • XVIII. La Luna. Confusión y miedos. Ahora mismo no ves con claridad.
  • XIX. El Sol. Claridad. Lo que funciona se puede nombrar sin rodeos.
  • XX. El Juicio. Balance y llamada a responder por lo anterior.
  • XXI. El Mundo. Un ciclo completo. Cierre con aprendizaje, no final feliz garantizado.

Si quieres cada una desarrollada con sus matices y errores de lectura habituales, está en la guía de los 22 arcanos mayores carta por carta.

Los 56 arcanos menores: palos, números y figuras

Aquí está el 72 % de la baraja y es la parte que casi nadie estudia. Un error, porque en una tirada normal salen más menores que mayores.

Qué aporta cada palo

Palo Terreno Pregunta que responde
Copas Emociones y vínculos ¿Qué se siente aquí?
Oros Dinero, cuerpo, trabajo material ¿Qué hay de concreto?
Espadas Pensamiento, palabra, conflicto ¿Qué se está diciendo o pensando?
Bastos Acción, impulso, proyectos ¿Qué se está moviendo?

En las barajas de inspiración francesa los nombres cambian (bastos pasan a ser tréboles, oros a diamantes y así), pero la lógica de los cuatro terrenos se mantiene.

Las Copas son el palo que más se busca, porque son el terreno sentimental; qué cartas se leen como vínculo y cuál es la que casi todo el mundo interpreta al revés está explicado en la guía del tarot del amor.

Los números, del as al diez

La progresión numérica funciona igual en los cuatro palos y eso simplifica mucho el estudio: en vez de 40 significados sueltos son cuatro terrenos por diez etapas.

  1. As. El germen, la oportunidad en bruto.
  2. Dos. Dualidad: una relación, una elección, un equilibrio.
  3. Tres. Primer resultado visible, algo que ya existe.
  4. Cuatro. Estabilidad, y su riesgo: estancamiento.
  5. Cinco. Pérdida, roce o carencia. Suele ser la carta incómoda del palo.
  6. Seis. Recuperación y movimiento después del cinco.
  7. Siete. Prueba, dudas, hay que elegir con información incompleta.
  8. Ocho. Ritmo, trabajo sostenido, cosas en marcha.
  9. Nueve. Casi en la meta, con el desgaste acumulado.
  10. Diez. Ciclo cerrado del palo, a tope, para bien o para mal.

Las cuatro figuras

Sota, caballero, reina y rey no son personas de tu vida, aunque la tentación de identificarlas sea grande. Se leen mejor como grados de dominio sobre el terreno del palo: la sota aprende, el caballero se lanza, la reina sostiene y entiende, el rey gestiona y decide. La reina de oros no es “una mujer con dinero”: es una forma madura y práctica de manejar lo material.

El desarrollo completo de los 56, con la lectura de cada palo, está en la guía de los arcanos menores.

De las cartas del tarot y su significado a una lectura que sirva

Memorizar 78 fichas no enseña a leer. Lo que convierte una lista de significados en algo útil son cuatro hábitos.

  1. Lee la tirada entera antes de ir carta a carta. Cuenta cuántos mayores hay y qué palo domina. Eso ya te dice si el asunto es de fondo o de esta semana, y si va de dinero, de palabras o de emociones.
  2. Ancla cada carta en tu pregunta. El Diablo no significa “el Diablo”: significa qué dependencia hay en este asunto concreto. Con una pregunta vaga, cualquier interpretación encaja, que es otra forma de decir que ninguna sirve.
  3. Deja que las cartas vecinas corrijan el manual. La Torre junto a la Estrella no dice lo mismo que la Torre junto a la Luna. El significado aislado es el punto de partida, no la conclusión.
  4. Anota con fecha y vuelve en un mes. Es la única manera de comprobar si tu lectura se sostenía o te la estabas contando. También es lo que más rápido te hace mejorar.

Para practicar, dos formatos rinden más que una tirada grande: una carta diaria para familiarizarte con la baraja y la tirada de tres cartas cuando quieras estructura. Si vas a trabajar en pantalla, en la guía de las cartas del tarot online está explicado cómo se barajan y qué cambia respecto a una baraja física.

Cartas invertidas: ¿suman o estorban?

Hay dos escuelas y las dos son defendibles. Una lee la carta del revés como versión bloqueada, excesiva o interiorizada del mismo significado. La otra ignora la posición y trabaja solo con el contexto y las cartas vecinas.

Si estás empezando, ignórala. Setenta y ocho significados ya son bastantes; duplicarlos antes de dominar los primeros produce lecturas elásticas que valen para todo. Cuando la baraja te suene, pruébalo unas semanas y decide si te aporta algo o solo añade ruido.

Las cuatro cartas que más asustan (y lo que de verdad dicen)

Siempre son las mismas y casi siempre se leen mal, así que vale la pena desactivarlas antes de que te salgan.

  • XIII. La Muerte. La carta peor interpretada de la baraja. Señala un final que ya estaba ocurriendo: un trabajo, una etapa, una forma de relacionarse. Se lee como cierre, no como aviso literal.
  • XVI. La Torre. Algo mal construido se cae de golpe. Es brusca, pero suele describir un derrumbe que llevaba tiempo anunciándose y que despeja el terreno.
  • XV. El Diablo. No habla de maldad ajena, sino de dependencia propia. Pregunta incómoda: ¿qué estás eligiendo mantener aunque te cueste?
  • Diez de espadas. Fondo del palo mental: agotamiento y pensamiento que da vueltas. Marca el punto en el que la historia que te cuentas ha dejado de ayudar.

Ninguna de las cuatro predice una desgracia. Describen un momento y, leídas con el resto de la tirada, suelen señalar lo que ya sabías y estabas aplazando.

Lo que estas 78 cartas no hacen

Dicho sin letra pequeña:

  • No dan fechas. Ninguna carta contiene información temporal. Las correspondencias con estaciones o semanas son convenciones, no datos.
  • No identifican personas. Ni nombres, ni iniciales, ni descripciones físicas.
  • No diagnostican. Ni salud, ni embarazos, ni resultados médicos.
  • No sustituyen una decisión. Como mucho ordenan lo que ya sabes y te obligan a mirar la parte que estabas esquivando.

Una web que te prometa lo contrario está vendiendo certeza, que es lo único que el tarot no puede dar.

Preguntas frecuentes

¿Hay que memorizar las cartas del tarot y su significado?

No de entrada. Es más eficaz aprender la lógica: cuatro palos por diez números, cuatro figuras y 22 mayores agrupados por etapas. Con esa estructura deduces la mayoría de las cartas y consultas el detalle cuando hace falta. La memoria llega sola con la práctica.

¿Cuántas cartas tiene una baraja de tarot?

Setenta y ocho: 22 arcanos mayores y 56 menores. Algunas barajas comerciales añaden cartas extra o eliminan las figuras; no son estándar. Si vas a estudiar, empieza con una baraja de 78 de tradición Marsella o Rider-Waite y no mezcles sistemas.

¿Cambia el significado según la baraja que use?

El núcleo se mantiene, los matices no. Rider-Waite ilustra los menores con escenas, lo que facilita la lectura intuitiva; Marsella usa patrones geométricos y pide más apoyo en el número y el palo. Elige una, apréndela y luego compara.

¿Se puede leer el tarot a uno mismo?

Sí, con una advertencia: cuando el asunto te afecta mucho, tiendes a leer lo que quieres ver. Ayuda escribir la pregunta antes de tirar, anotar la interpretación en el momento y revisarla días después con la cabeza más fría.


El tarot es una herramienta de orientación y entretenimiento. No sustituye asesoramiento médico, psicológico, legal ni financiero, y no predice resultados de salud, dinero ni resoluciones judiciales.